*Hoy me dirijo a todos ustedes como Vicepresidente Constitucional reelecto, como militante del Movimiento País, como revolucionario, como esposo y padre de familia, como ciudadano.*

Los principios – compatriotas, compañeros – no se negocian, ni se ceden, porque son los pilares de la actuación de un ser humano. Y yo jamás renunciaré a mis principios aunque me cueste todo.

*Sé muy bien a lo que me enfrento por decir esto, queridos compañeros. Pueden venir más persecuciones, pedidos de juicios políticos, más difamaciones y amenazas personales.*
Tengo la obligación de pronunciarme hoy con la fuerza de los verdaderos revolucionarios.

*Me han acusado de todo y no han podido probar nada, porque no he hecho nada malo. Pero sé que no necesitan pruebas para seguir atacándome hasta destruirme.*

No dejaré de trabajar, de denunciar las injusticias y de defender a mi pueblo y mis principios.

Sé a lo que me enfrento por denunciar de manera frontal lo que está pasando y la posible aplicación de un paquetazo contra mi pueblo.

Se está orquestando el retorno del viejo país a través del reparto, del tongo. Se construye un escenario propicio para la corrupción institucionalizada.

Que quede bien claro: una cosa es que ocurran casos de corrupción en un gobierno; otra, muy distinta, es crear las condiciones para que un gobierno entero sea corrupto. Durante 10 años la Revolución Ciudadana combatió la corrupción, haciendo leyes, creando instituciones y procesos que impidan los actos de corrupción. Y lo logramos.

Sin embargo, se dieron casos de corrupción, que yo mismo denuncié. Nunca antes un gobierno había denunciado la corrupción cometida por malos funcionarios. Nosotros lo hicimos porque no toleramos la corrupción.

Pero hoy se sientan las bases para un Estado de corrupción, al pactar con personajes nefastos de la historia nacional, como los Bucaram, al entregar servicios e instituciones a personas vinculadas con el pasado oscuro del país: la banca del Feriado Bancario, los malos empresarios acostumbrados a explotar a sus trabajadores, los de las barcazas, los que pretendían quebrar al Estado para privatizar y hacer grandes negocios, los seudo-sindicalistas acostumbrados a tener privilegios.

Que quede claro que los ecuatorianos no eligieron a los Bucaram, ni a los socialcristianos, ni al tongo, ni al reparto; eligieron continuar con la transformación histórica que llevó a cabo la Revolución Ciudadana, liderada por Rafael Correa Delgado, quien gobernó 10 años junto a su pueblo y para su pueblo.

Yo no me puedo quedar callado, no puedo esperar más, aunque el Presidente Lenín Moreno me lo haya pedido cuando expresé mi rechazo a los nombramientos de gente de los Bucaram en puestos clave del Gobierno. Lo reconoció y me pidió que espere, que ya lo iba a resolver, que le dé tiempo. Ya no hay tiempo. La Patria no puede perder tiempo.

Estas son algunas de las decisiones, medidas y hechos que contrarían totalmente nuestros principios y que constituyen un engaño, no solo a Alianza País, sino a todo el pueblo ecuatoriano. Por eso hoy quiero denunciar y lo seguiré haciendo.

Que se ha pactado con los Bucaram: se les ha entregado el CNEL, esto significa ni más ni menos que la administración del sector eléctrico. ¿Acaso confían en que esta gente administre honradamente el sector que más plata genera para el Estado? Que expliquen los viajes a Panamá a negociar con esta gente.

Se entregó el control de los medios públicos a representantes de los medios privados que solamente defienden sus propios intereses por encima de los de la gente. Ahí está ahora el señor Fernando Larenas, antes editor general de El Comercio, quien ofendió en su cuenta de Twitter a Lenin Moreno todo el tiempo. Se ha entregado un derecho de todos los ecuatorianos a un sector privado y se ha manejado todo con opacidad y al servicio de un grupo de supuestos periodistas libres e independientes. El derecho a la información está vulnerado.

Se han manipulado de manera perversa las cifras económicas, pretendiendo imponer un imaginario de que el Gobierno de la Revolución Ciudadana manejó mal la economía, actuando de manera irresponsable, sobre endeudando al país y derrochando. Dice el Presidente Moreno: “Ahora sabemos que, no solo se gastó en demasía, sino que nos endeudaron. Si seguimos por la misma senda, hipotecaremos el futuro del país”.

¡Qué raro! El Presidente Moreno conocía muy bien las cifras económicas, porque él fue parte del Gobierno anterior, fue candidato y defendió para ganar la presidencia la gestión del Presidente Rafael Correa. ¿Acaso hoy se ha comprado el discurso de que las Escuelas del Milenio, el ECU 911, los hospitales, las carreteras, las megaobras, son un derroche?

Se está acusando a los miembros del Gobierno anterior de corruptos. Eso es inaceptable. En primer lugar porque el mismo Presidente Moreno fue funcionario y miembro del Gobierno anterior.

La noche del lunes, el Presidente Moreno dice textualmente: “He instruido a todos los ministros y ministras, así como a las secretarías de Estado a que pongan de manifiesto todas, todas las irregularidades, que son muchas. Y de no hacerlo, que presenten su renuncia”

Dice además que “si alguien quiere, a pretexto de lealtad, que yo solape a los deshonestos, bórreme de su lista de incondicionales y leales”.

Esto es inaceptable. Jamás hemos encubierto corruptos, al contrario los hemos denunciado. ¿De dónde saca que se le ha pedido que encubra a algún corrupto? ¿O acaso está preparando el terreno para perseguir a sus antiguos compañeros para saciar la sed de venganza de sus nuevos amigos? Pues no tenemos miedo a la persecución que se pueda desencadenar. En carne propia lo he vivido, ya no saben de qué más acusarme, pero yo estoy con la verdad.

Corrupción institucionalizada es entregar las empresas eléctricas a los Bucaram.

Una vez más les repito, no tengo miedo, soy honesto, responsable, jamás he traicionado mis principios ni a mi pueblo. Por eso puedo hoy expresar mi gran preocupación y decepción, y advertir lo que está sucediendo y lo que puede venir.

Hago un llamado a la memoria, que a veces es obstinada:
Le recuerdo al compañero hoy presidente Lenin Moreno, que fue electo gracias a la confianza de todo un movimiento político que le permitió ser candidato. Un movimiento político que tiene principios ideológicos muy claros y firmes, que no se negocian ni se ceden.

Le recuerdo que los ecuatorianos en mayoría nos eligieron a ambos, a Lenín Moreno y a Jorge Glas, para continuar los cambios que inició nuestro líder Rafael Correa Delgado, junto al pueblo.

Le recuerdo que él también fue parte del gobierno de Rafael Correa que hoy pretende cuestionar y poner en entredicho. ¿A él también le van a cuestionar sus actuaciones como vicepresidente o delegado en Ginebra?
Le recuerdo que él también fue víctima de ataques en contra de su honra y de su familia, por parte de aquellos politiqueros que hoy le presionan para imponer su agenda. ¿Acaso es negociable la honra? Para mí no.

Le recuerdo que él conocía muy bien la situación económica del país, pues fue parte del Gobierno que hoy cuestiona y fue su candidato presidencial. ¿Por qué en campaña no cuestionó las cifras económicas?

Le recuerdo que los que ahora sienta a su lado como nuevos amigos siguen mintiendo, atacando y dañando la honra de todos quienes hemos trabajado por el país, incluido él. No se trata de hacer o no la “ley del hielo”, se trata de honor, de verdad, de principios inclaudicables.

Compatriotas, compañeros: yo soy un hombre de principios y valores, a mí no me van a callar. Podrán perseguirme, fraguar informes de contraloría, pedir juicios políticos, querer llevarme a la cárcel sin ninguna prueba; que a mí no me van a callar. No tengo miedo, no voy a quedarme callado. Jamás traicionaré a mi pueblo. Aquí estoy, aquí seguiré, dando la cara, defendiendo a mi pueblo.

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