Antes de que finalice el año lectivo 2016-2017, Gonzalo Pérez, del Colegio Luis Napoleón Dillon,  rindió exámenes con el objetivo de integrar la segunda promoción de alumnos de Bachillerato Internacional (BI) de su institución.

El programa académico es una propuesta pedagógica que promueve el pensamiento crítico, la investigación y la innovación tecnológica en alumnos y maestros. Su objetivo es formar personas con mentalidad internacional.

En Ecuador empezó en febrero de 2006. Diego Calderón, coordinador del BI en el Dillon, informó que de 300 estudiantes, solo 30 -los mejores puntuados- lograron acceder a esta oferta académica. Según el docente, las exigencias son altas, pues los chicos se forman con una pedagogía diferente a los demás.

Para él, los impactos del BI en las instituciones fiscales son buenos. La percepción de Calderón fue confirmada con el estudio ‘Evaluación de Impacto del Programa Bachillerato Internacional’ presentado por el Ministerio de Educación (MinEdu).

El informe determinó que el BI tuvo impactos positivos en cuanto a logros académicos de los alumnos, tanto en matemáticas como en lenguaje. En 2015, por ejemplo, el impacto en  el área de lenguaje evidenció un incremento de 7 puntos, mientras que en matemáticas fue de 16 puntos.

En 2016 el impacto en las mismas asignaturas fue de 12 y 16 puntos, respectivamente. Otro de los logros del BI es el aumento de la matrícula.

Según el estudio, en el país se registró un crecimiento del 15% de matriculados en esta modalidad de estudio. Datos del MinEdu señalan que, desde 2011 hasta mayo de 2017, el 81,10% de estudiantes del BI obtuvo certificaciones, mientras que el 18,90% alcanzó el reconocimiento académico con la obtención del diploma.

En cuanto a los docentes, 3.399 profesionales, entre ellos coordinadores, son parte del BI. Mónica Ramírez, coordinadora del programa en el Colegio Experimental Quito, agregó que ella y sus colegas recibieron capacitación para enseñar acorde a la metodología que rige en el BI.

Los profesores participaron de talleres de socialización y cursos de especialización en estudios matemáticos. Por su parte, Fander Falconí, ministro de Educación, resaltó que, si bien los resultados del BI son positivos, se continuará trabajando en el fortalecimiento de las 201 unidades educativas que actualmente cuentan con este programa.

El plan de mejoras se realizará a través de la capacitación docente, el equipamiento de libros y laboratorios, entre otras acciones. Una de las metas planteadas por las autoridades es aumentar los establecimientos que imparten el BI.

El objetivo es llegar a 500. El proceso para que un colegio obtenga la acreditación del BI dura cerca de dos años y el costo bordea los $ 54.000.

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