En junio de 1908, es decir, hace 110 años, llegó a la estación de Chimbacalle, en el sur de Quito, el tren que unió la Costa con la Sierra y dio un enorme impulso a la economía nacional. Se atribuye al general Eloy Alfaro el apoyo definitivo para concretar la idea que había surgido en años anteriores a su gobierno.

En los inicios del siglo XX, el tren tuvo una importancia extraordinaria, no solo por el hecho de que fuera construido en una ruta geográficamente difícil de remontar, era la principal alternativa de viaje antes de que comenzaran a construirse carreteras entre la región de los Andes y el litoral.

Los ferrocarriles, como medio de transporte, perdieron importancia, pero en la actualidad el tren crucero es uno de los principales atractivos turísticos del país, como también lo son la Amazonía, las playas, las islas Galápagos, las lagunas de la Sierra y los volcanes.

Ecuador tiene muchas posibilidades de convertirse en una potencia turística, y para eso confluyen varios factores: su gente, la gastronomía, su ubicación geográfica.

El contraste que advierte el turista en un viaje en tren entre la Costa y la Sierra, o viceversa, es muy difícil que lo encuentre en otros países; por eso este sistema de transporte ha sido reconocido internacionalmente por los operadores turísticos.

Los World Travel Awards son considerados como el máximo galardón al turismo, algo así como los Óscar en el cine o los Grammy en el caso de la música. Durante tres años consecutivos, de 2014 a 2016, el tren ha ganado esos premios y este año fue nuevamente propuesto. Y con enormes posibilidades de ganar.

En la página web del tren se informa que el crucero tiene máquinas modernas de electrodiésel y antiguas locomotoras a vapor restauradas.

Tiene vagones de lujo con vista panorámica. Un recorrido entre Quito y Guayaquil, que puede durar tres o cuatro días, permite al turista realizar una excursión al bosque nublado, detenerse en los bosques que rodean el Cotopaxi, conocer mercados artesanales con productos elaborados por indígenas y aprender de su cosmovisión y sus tradiciones.

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